Solidario y cívico saludo a la parroquia San Roque (Ambrosio Maldonado) en su octagésimo sexto aniversario de creación parroquial
San Roque, entre la desidia y la
esperanza.
Un solidario y cívico saludo a quienes
constituimos la comunidad de la parroquia, San Roque, (Ambrosio Maldonado) del
cantón Piñas en la provincia de El Oro, al recordar con convicción de identidad
colectiva, el histórico acontecimiento que implicó la aprobación en la H.
Cámara de diputados de la ordenanza emitida por la Ilustre Municipalidad de
Zaruma el 21 de agosto de 1939 y a la vez la emisión del acuerdo Nº 63 del
Ministerio de Gobierno y municipalidades del Ecuador, mediante el cual se crea
la parroquia Ambrosio Maldonado, posteriormente denominada San Roque, un 26
de enero de 1940.
Fragmento acuerdo creación de la parroquia Ambrosio Maldonado (San Roque)
En este contexto expresamos un fervoroso saludo a
la memoria de las mujeres y hombres que desde una posición de liderazgo o desde
el anonimato histórico hicieron posible a través de su lucha e ideales la
creación de la unidad administrativa parroquial.

Bndera de la parroquia San Roque.
Saludamos con civismo a las mujeres y hombres que con su lucha y presencia cotidiana generan la grandeza de esta tierra generosa, forjada con la tibieza del sol meridiano, el almíbar de sus frutales, la miel de tus cañaverales y el sudor honrado de las callosas manos campesinas.
| Agricultores y vida campesina |
Esta tierra nuestra, de clima privilegiado y gente
trabajadora, exige de sus conciudadanos la unidad de criterios, para su defensa
y desarrollo. El fraccionamiento de su comunidad en torno a intereses individuales,
familiares o micro grupos humanos localistas, por egos nominales o falacias
desarrollistas, propician su abandono, subestimación y olvido, expresada en una
infraestructura comunicacional, de servicios básicos y agraria deplorable que
implica maltrato, y pauperización de la calidad de vida de los habitantes de la
parroquia.
Es imprescindible y prioritario recuperar una
visión de parroquia, superando la del caserío, desechar la pretensión de
apropiarse de lo público como patrimonio familiar, buscando direccionar los
recursos públicos para beneficio exclusivo de familias, micro espacios o grupos
privilegiados, cayendo en el sofisma de creer que uno o dos árboles son la
totalidad del bosque.
Un civismo sano, sustentado en el amor a la
comunidad, implica, no solo admitir, sino buscar la participación de los
mejores hombres y mujeres de la parroquia en la administración de sus recursos públicos,
sin importar su espacio de influencia, su apellido o conexiones personales.
La vocinglería, los términos altisonantes, las
posiciones intransigentes, la falta de prudencia y respeto, no son sinónimo de
razón, de lucha o valentía, por el contrario, denotan incapacidad cognitiva,
carencia de habilidades comunicativas, falta de perspectiva de unidad y en consecuencia
imposibilidad de consolidación de una línea de defensa de los intereses
colectivos de la comunidad parroquial.
Desde esta tribuna apelamos a la construcción de
una conciencia política capaz de generar coincidencias y consensos en torno a
los intereses colectivos de la parroquia, orientados a la solución de los
problemas fundamentales de la colectividad, que superen el estratégico pantallazo
publicitario o simplemente capten la animosidad popular con soluciones
coyunturales, superficiales a problemas inmediatos. Basta de obras aisladas,
generadas como respuesta a urgencias políticas temporales, en perfecta
sincronía con intereses proselitistas de los actores políticos que controlan
los gobiernos locales cantonales o provinciales, pero que no constan o al menos
no son prioridad en el plan de desarrollo estratégico parroquial.
Fredy Torres Acaro.
26/01/2025.
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