viernes, 21 de julio de 2023

A la memoria de Jaime Galarza Zabala



A la memoria de Jaime Galarza Zabala



El hombre de la Flor y el fusil, de la ternura convertida en haz de luz por la libertad, la autonomía y la libre determinación de los pueblos a autogobernarse y administrar sus recursos  de acuerdo a sus intereses y necesidades.

El intelectual que levantó su voz autorizada, reflexiva y de profunda raigambre popular para denunciar la rapiña imperialista que hurtaba nuestros recursos naturales con la venia de gobiernos estropajos del imperio, serviciales y lamebotas como el actual que se inclinan impúdicos ante el tirano pidiéndole que nos tome colonia e imponga su sagrada voluntad sumiéndonos en la más anacrónica dependencia para que dispongan de sus recursos naturales e incluso de las personas como sus draconianos intereses lo requieran. ¡Oh acaso no es eso lo que pretende con la firma del acuerdo más reciente con el águila sangrienta!  



Hoy se apaga una voz rebelde, una mente lúcida, pero nos hereda su pensamiento, su análisis trasparente de una realidad histórica que por desgracia se conserva incólume, con matices y sesgos que la tornan más compleja, dificil de comprender y explicar para el común de los mortales, pero que continúa sangrando a las mayorás, sumergiendo a las clases populares en la pobreza, en el hambre y la miseria; en la ignominia del desconocimiento de su propia realidad. Esa misma miseria que describió Galarza Zabala en “Los Campesinos de Loja y Zamora”



Un sistema económico que canaliza los recursos y la riqueza producida por obreros y campesinos por un embudo gigante que desemboca en las arcas de los más poderosos de fuera y dentro del país. Esto lo denunció y expuso Zabala en el Festín del petróleo.

El capitalismo imperialista, como fase superior de esta forma de organización económica y social sustenta su poder en el discurso exquisitamente construido de las grandes transnacionales de la comunicación y replicado con devoción por los serviciales medios migajeros de nuestras localidades.

El sistema educativo amoldado a la imagen e interés del sistema es su mejor garantía de preservación y reproducción, y como si no fuera suficiente la Santa Madre iglesia  través de sus cúpulas y muchos incondicionales servidores exonera en sus prédicas a los verdaderos depredadores sociales de su responsabilidad, y mediante un maniqueísmo intelectual desvía el análisis para buscar culpables etéreos, abstractos, que al final descargan la culpa de la tragedia social en las victimas del sistema.

Este sistema que hoy encuentra defensores en los mal llamados “libertarios” que en la práctica son la antítesis de la libertad real de individuos y pueblos, porque fundamentan su concepto de libertad en el más destructivo individualismo, que cada quien viva como pueda y como quiera, que cada quien se enriquezca como quiera y como pueda, lo que es igual a decir que aquellos que están bien y tienen ventajas se aprovechen de los que no las tienen, y que el resto se declaren la guerra entre sí sobreviviendo los más fuertes, vivísimos, o mañosos, en detrimento de las mayorías. Esta es la guerra que en el ámbito de las ideas libro la brillantez intelectual de Jaime Galarza Zabala. Que tu espíritu vuele alto gran defensor de las causas justas, que tu memoria se queda aquí como una flor y un fusil para acompañar la lucha del pueblo.

 

Fredy Torres A.

Julio 21 del 2023. 

martes, 30 de mayo de 2023

Nota de solidaridad en Tarapal de San Roque.




 La administración de este espacio


considerando 


Que en el sitio Tarapal de la parroquia San Roque, el día 29 de mayo del 2023 ha fallecido el apreciado caballero 


Sr. Manuel de Jesús Asanza


  • Que su partida enluta a varias familias de la localidad y el país.

  • Que el extinto es padre de la Sra. Alexandra Asanza, y suegro del Sr Jimmy Torres; apreciados vecinos de la localidad. 

  • Que la Sra. Alexandra Asanza fue secretaria, y su esposo el Sr. Jimmy Torres fue presidente del Comité Promejoras de la comunidad.


ACUERDA


  • Expresan nuestra sincera nota de pesar a toda la familia del extinto, en especial a la Señora Alexandra Asanza, y a su esposo Jimmy Torres;  ex secretaria y ex presidente respectivamente del Comité Promejoras de Tarapal.

  • Hacer circular el presente acuerdo en redes sociales, como muestra de solidaridad con nuestros vecinos y amigos.



Tarapal, mayo 30 del 2023.

Fredy Torres A.

miércoles, 15 de marzo de 2023

Nota de pesar en Tarapal de San Roque.

 



Nota de pesar en Tarapal de San Roque


La administración de este espacio comunitario de información


Considerando 


Que en el sitio Tarapal de la parroquia de San Roque, cantón Piñas; el miércoles 15 del presente mes dejo de existir quien en vida fue distinguida matrona de la comunidad, Sra.


María Estilita Torres Pacheco

(Conocida en la comunidad como Sra. Esther)


Sra. María Estilita Torres Pacheco


En este contexto, la administración de este blog expresa su sentida condolencia a los familiares de la extinta dama. Reconociendo la valiosa participación de la familia en la vida económica, social y política de la comunidad. 


Al esposo de la dama fenecida Don Alvino Torres Torres le cabe el mérito de ser uno de los patriarcas que se establecieron inicialmente en esta comarca. 


Sus hijos, naturales y políticos han aportado con su valioso trabajo e ideas como dirigentes e integrantes de la más importante organización comunitaria local "El Comité Promejoras de Tarapal".  Tambien se han destacado por su presencia en otras importantes manifestaciones de organización social local.

Mediante este mensaje de solidaridad social, reiteramos el compromiso de unir esfuerzos para construir mejores espacios de convivencia social en la comunidad.


Fredy Torres A.

Marzo 15 del 2023.

lunes, 27 de febrero de 2023

Reminiscencias de mi viejo a los 27 años de su partida.

Reminiscencias de mi viejo 
a los 27 años de su partida 


Ángel Benigno Torres Gallardo



Te recuerdo, allá arriba, en la media subida al cerro de la Chuva, sentado sobre algunas ramas caídas del viejo árbol de mango, al amparo de una inmensa piedra, sobre la cual crecían helechos y wicundas pequeñas. Entre gruesos trozos del tronco de un majestuoso mango recién cortado. Entonando con vehemencia música ecuatoriana de la vieja guardia, que seguramente invocaban recuerdos de tu ya distante juventud, sentado, con la espalda encorvada, sosteniendo entre tus piernas un trozo de árbol de mango de unos 60 cm de diámetro por unos 20 cm de espesor, con gran habilidad y mucha paciencia después de haberlo emparejado con un simple machete, ahora con una azuela excavabas el corazón del tronco hasta convertirlo en un batan, que después de pulirlo con afilados trozos de vidrio iría a parar en la cocina de alguna familia para majar el plátano, agregarle maní y preparar el delicioso molloco para el desayuno de la gente de esta parte del mundo. 

Te recuerdo acomodado en el patiecito posterior de la casa, sobre una banqueta afirmada en el pálido y amarillento piso de tierra pulida, junto a la vieja y desteñida banca azul y al horno de azar pan cantando entusiasmado “por más distante que de aquí me encuentre por algo siempre me han de recordar” mientras picabas en cuadritos pequeños algunas cañas dulces para darles de comer a las gallinas y a los dos chanchitos del corral. Sí, porque siempre fuiste creativo, de imaginación fértil y prolija, difícilmente hubo un problema para el que no encontraras solución. Toda madera, fierro viejo o lata retorcida en tus manos siempre se convertía en un artilugio para solucionar un problema, una carencia. 

Te recuerdo los sábados y domingos en tu quiosco de la playita, junto a la cancha de ecuaboly, ubicado en tu terreno junto a la vía principal, vendiendo refrescos, cigarrillos, golosinas y por supuesto una que otra botella de aguardiente a los agitados jugadores de boly, a los mayorcitos, que ya caída la tarde hacían rueda junto a las mesitas del lugar para jugar algunas partidas de naipe. Luego cuando ya la noche llegaba y correspondía subir a la casa, juntos emprendíamos el camino por un pequeño chaquiñán junto a la cerca de grandes guabos machetones, guandos y totumos; al calor de las copas injeridas, entusiasta me contabas experiencias de juventud y la historia de canciones como “Olga se llamó la ingrata que me hizo sufrir ……” 


Te recuerdo vendiendo mercancías en el mercado, transportando productos de Portovelo a Piñas, trayendo mercadería de Aguas Verdes, ingeniándote procedimientos para no perder tus productos en la aduana, tu ingenio en la cocina, esa gastronomía creativa que no siempre era la más sabrosa, aunque creo siempre sería la más nutritiva y sana. Como olvidar los sábados a tu llegada de Portovelo con un enorme queso lojano redondo envuelto en hoja soasada de bijao de color verde y café, una funda de pan grande y pesado para comer con el queso, queso que por cierto tu gustabas de ponerlo en tu taza de café caliente para degustar la mantequilla que se desprendía por efectos del ardiente líquido. A veces en el saquillo que traías tambien venían zapotes, naranjas, granadillas quijas y otras delicias. 


Recuerdo tus largos discursos en mis visitas cuando ya joven venía de Quito a visitar la casa, al calor de algunos tragos me hablabas sobre el bien, el mal, el honor, la dignidad y la necesidad de ser y actuar como un hombre íntegro. Recuerdo tu afán de servicio a los demás, tu habilidad de quiropráctico ancestral recolocando huesos, sanado golpes o simplemente informando gracias a tu experiencia si era solo un golpe o estaba dislocado y requería intervención experta, tus dotes de curandero de barrio, colocando inyecciones y compresas, dar friegas y masajes curativos, tu capacidad para tazar peso y valores de cerdos, para organizar a la comunidad en torno a objetivos comunes, las mingas para limpiar caminos vecinales, traer y cuidar el agua para consumo doméstico y riego, tu autorizada palabra en litigios de tierras y cercas, tu capacidad para cultivar la tierra, tus dotes de carpintero, albañil y arquitecto natural. 


En fin, querido padre hoy que han transcurrido 27 años de tu partida te recuerdo como lo que fuiste, a mis ojos del entonces niño, adolescente y joven, y te valoro desde la luz que otorga el sol poniente de mi atardecer, un hombre luchador, creativo y muy imaginativo, que lucho por sobrevivir junto a su familia, no bueno, no malo; porque son conceptos muy relativos, pero sí, sin duda alguna, un gran ser humano que dejó huellas profundas en su familia y en su entorno social inmediato, capaz de aún continuar viviendo en la memoria popular de las gentes de este pedazo de tierra que te vio nacer y a la que amaste con denuedo. 

Hasta siempre. 

Fredy Torres A.
27/2/2023.

jueves, 26 de enero de 2023

Homenaje a la parroquia San Roque en su octogésimo tercer aniversario.

 

Homenaje a la parroquia San Roque en su octogésimo tercer aniversario


Bandera de la parroquia San Roque.






Escudo de la parroquia San Roque.





Maqueta de la parroquia San Roque de los años 50
(Debe quitarse la fachada de la iglesia que para entonces no estaba así)
Maqueta elaborada por Jorge Sánchez G.


 “San Roque hermoso pueblito que yo adoro” es el verso sublime con el que nuestro querido poeta Criollo Víctor Manuel Gallardo empieza una de las canciones iconos de nuestra parroquia, que catada por otro de los preciados talentos sanroquenses, ensalzan la belleza, la dulzura, la ternura de nuestro pueblo. Un pueblo de historia profusa, de luchas, de penurias, de alegría y de mucha fe. Un pueblo que ha recorrido paso a paso los largos senderos de su historia, desde aquel faical de árboles ralos que entre sus frondosos árboles dejaba espacio suficiente para caminar y hasta para utilizarlos como percheros colocando en ellos productos a la venta, tal como contaba entusiasmado, Don Víctor Murillo Herrera “En la planicie que hoy es el centro de San Roque había muchos faiques grandes y frondosos. En tiempos de verano venían algunos comerciantes peruanos que ingresaban por el río Pindo y se colocaban a vender sus productos: telas, artículos plásticos, etc”(Torres & Gallardo, 2015, p. 97). Sí, así nació nuestra parroquia con unos cuantos aventurados hombres y mujeres que decidieron cohabitar este espacio rural y luego por la fuerza de las necesidades construyeron paciente, pero de forma continua aquellos elementos que dan imagen a una localidad rural y a la vez satisfacen las necesidades del grupo humano asentado en ese espacio. Surgió una escuelita entre bagazos, trapiches y caña, donde Benjamín Apolo enseñó letras y números a los primeros sanroqueños; luego la fe religiosa como la argamasa moral de los ecuatorianos nacidos bajo la visión de los conquistadores unió a los moradores y los incitó a traer un santo a quien profesar devoción, en quien ampararse y de quien sentirse protegidos en las cosas de la fe, un 18 de octubre de 1909 José Romero acompañado de otros feligreses trajo de Cuenca la imagen de San Roque, que desde entonces identificaría al poblado y hoy parroquia. Fue mucho el trabajo comunitario para construir una capilla, luego una iglesia, y posteriormente otra mejor. Pero no solo en este ámbito se trabajó, se construyó escuela, Casa Comunal, planta de agua, una planta de energía hidráulica propia de la parroquia, claro que solo abastecía a unas pocas casas del centro, pero en aquellos tiempos fue toda una proeza. Desde la iglesia el sacerdote, Guzmán Ayora se calzó las botas de sus feligreses y juntos construyeron la carretera San Roque el Portete a pico y pala. Fueron nuestros ancestros importantes emprendedores, trabajaron con espíritu de comunidad, como contaba Don Víctor Romero, en San Roque surgió una importante cooperativa que comercializaba productos de primera necesidad, tanto los propios como los venidos de fuera, tuvieron bodegas, almacén, contabilidad y hasta un sistema de seguridad propio, que funcionaba activando las campanas de la iglesia para llamar a los vecinos a defender sus bienes. Tal era la importancia de la cooperativa que para los años 70 del siglo XX, comercializaba “5 arrobas de queso, 10 u 11 arrobas de carne por semana. Se llegaba a comprar en época de cosechas, de 90 a 80 quintales de café por semana. En uno de los años de funcionamiento de la precooperativa, se llegó a entregar más de 700 quintales de café a UNCOPORO” (Torres y Gallardo, 2015, p. 240).

Esto y mucho más constituye la rica historia de San Roque, los tenientes políticos que dependían del gobierno central y sus ayudantes los celadores, entonces ubicados en cada barrio de la parroquia eran responsables de la seguridad de los ruralianos. En el centro parroquial cada domingo los tenientes políticos y sus secretarios levantaban actas de  furibundas grescas entre parroquianos embriagados. En el centro parroquial funcionaban algunas peluquerías, la más recordada la de Don Emiliano Gallardo, donde después trabajaron algunos otros maestros de la peluquería como Don Lucho Torres Torres. La diversión para aquellas fechas, las cantinas donde se expendía licor, los billares, las peleas de gallos. Justo atrás del segundo pabellón de la escuela había una cancha cerrada con guadúa donde se practicaba la pelea de gallos. (Para nada estoy de acuerdo con esta práctica, pero es un dato histórico, por eso lo menciono). San Roque, la parroquia verde de inmensos cañaverales, de olorosa miel que perfumaba la briza del atardecer. La tierra de los mangos cargados de aroma y dulce, de cafetales en flor que llenaban de azar las extensas praderas, la tierra cuna de civilizaciones antañas que duermen en sus cerros la larga espera de que un estudioso las identifique y cuente al mundo como eran y que hacían esos hombres y mujeres que poblaron esta tierra antes de las generaciones de que aún tenemos memoria.

San Roque tierra hermosa, de bellas mujeres de bucles de oro y cascadas doradas que en su lozana juventud prendieron idilios que el tiempo no ha podido borrar. Tierra de sangre colorada de enorme riqueza intelectual y cultural, historia sembrada de talentosos escritores, como Darío Romero, quien se destaca por escribir poesía y narrativa loando a San Roque en su parroquialización, manuscritos que lamentablemente se han perdido. Y como este sanroqueño muchos más dedicados al ejercicio literario ayer y hoy, cuyos nombres prefiero omitir por temor de no abarcar a todos. Talentosos artesanos, maravillosas alfareras, tejedoras, bordadoras, artesanos dedicados a la madera. Y por supuesto no faltaron los hijos de esta tierra apegados a la ciencia y  tecnología que con ingenio prodigioso inventaron y construyeron piezas mecánicas de gran utilidad social y enorme potencial tecnológico, recordemos la piladora creada y montada por Don Plácido Gallardo, quien desde muchas miradas era un genio de la mecánica. Como el seguramente habrá muchos más. Ni que hablar de talentos artísticos, músicos, compositores, cantautores, fotógrafos. Cultivadores de las ciencias sociales, historiadores, sociólogos, educadores, y muchos más, aunque haciendo referencia al pasado la gran mayoría de ellos de forma empírica. De las nuevas generaciones no hay necesidad de destacar sus logros, seguramente más del 80% de la población tiene títulos profesional. Esta es más una remembranza afectiva a un pasado que a veces parece borrarse de la memoria parroquial y con ella la identidad y el cariño a este pedazo de suelo hermoso, pueblito que yo adoro y que el poeta criollo busca forjar en filigrana de oro y plata en la memoria añosa de la decana de las parroquias piñasiense que hoy celebra alborozada 83 años de vida jurídica.

 

Un pueblo que no conoce sus raíces es un pueblo carente de identidad.

El cariño a la tierra se construye caminando en su regazo, sintiendo su alegría, su dolor y hasta el cansancio de sus años.

Quien no ama a su tierra no merece llevar su polvo en su memoria y el color de su piel debería ser su vergüenza, porque esa piel se tiñó con el sol y el viento del terruño en que nació y a cuyo amparo creció.

 

Fredy Torres A.

Enero 26 del 2023.